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Reducir Las Emisiones De Metano De Las Vacas Con Algas Marinas

Agosto 13, 2019
Reducir Las Emisiones De Metano De Las Vacas Con Algas Marinas

Cómo Reducir Las Emisiones De Metano De Las Vacas Con Algas Marinas

Por: James Temple

vacas alimentadas con algas marinas
vacas alimentadas con algas marinas

Los eructos producidos en la ganadería son una de las mayores fuentes de gases de efecto invernadero del mundo. Pero gracias a esta investigación se ha determinado que la emisión de dichos gases se puede reducir en un 60 % cuando se adiciona una variedad algas marinas a la dieta de los bovinos.

En las afueras del campus de la Universidad de California en Davis en estados unidos existe un establo en el que los animales son colocados en fila en sus ranuras de alimentación asignadas en donde consumen alfalfa.

La pasada primavera, varias vacas lecheras de raza Holstein fueron utilizadas para participar en un estudio en el que se deseaba probar un enfoque prometedor para disminuir las emisiones de metano producidas en la ganadería. El sector ganadero sin duda representa una de las mayores fuentes productoras de gases de efecto invernadero que afectan el cambio climático en la actualidad.

Al adicionar una pequeña cantidad de algas en la dieta de los animales, estos investigadores encontraron que se puede reducir hasta un 60% la generación de metano en los bovinos

El volumen de gases de efecto invernadero expulsado Cada año por los bovinos trae con sigo un efecto de calentamiento superior a siete gigatoneladas de dióxido de carbono, un impacto que es muy similar al generado por la industria del transporte.

Casi el 40 % del gas de efecto invernadero es producido durante la digestión de los rumiantes (bovinos, caprinos y ovinos) ya que estos al eructar emiten gas metano.

Si las reducciones que fueron logradas en el estudio realizado por la UC Davis fueran aplicadas a la ganadería a nivel mundial, se podría eliminar un total de dos gigatoneladas de emisiones de metano al año aproximadamente, es decir una cuarta parte de la contaminación climática total que se produce en un año en los Estados Unidos aproximadamente.

Ermias Kebreab, profesor de Ciencia Animal en la UC Davis, quien es el encargado de dirigir este trabajo de investigación, se está preparando para realizar un estudio más ambicioso próximamente. Su objetivo es poder analizar si cantidades más potentes de algas marinas pero más pequeñas podrían disminuir aún más las emisiones de metano producidas. Por tal razón, algunas empresas han iniciado a cultivar algas marinas a masivas escalas.

Reducciones muy, muy altas

El principal problema es la digestión de los rumiantes, lo cual se conoce como fermentación entérica. En sus tractos digestivos los microbios se descomponen y extraen la energía de los hidratos de carbono de las pasturas que están llenas de la fibra de la que se alimentan. Pero este mismo proceso genera hidrógeno también, el cual sirve como fuente de alimento para otros microorganismos que también  producen metano.

Aproximadamente el 95 % de este gas sale por las fosas nasales y la boca de los animales, y el otro 5 % es expulsado en las heces.

Los investigadores han explorado diversas vías con el fin de disminuir las emisiones de metano  producidas por el ganado como son el uso de reproducción selectiva debido a que hay animales emiten menos gases que otros, vacunas, transferencias de microbiomas, suplementos dietéticos diversos y alimentos que sea más eficientes. El principal analista en agricultura del Instituto Breakthrough, Dan Blaustein-Rejto, cuyo centro de investigación está enfocado en soluciones de tipo tecnológicas para los problemas ambientales explica que lastimosamente en ninguna de las vías exploradas se ha logrado espectaculares resultados.

El enfoque de las algas marinas en la actualidad ha ganado mucho apoyo debido a los sorprendentes resultados obtenidos de los primeros estudios científicos. En el año 2014, investigadores australianos encontraron que pequeñas dosis del alga marina Asparagopsis taxiformis, prácticamente eliminaban en su totalidad la producción de metano a nivel de laboratorio.

Pruebas de campo realizadas con ovejas vivas disminuyeron en un 80 % las emisiones, mientras que el experimento realizad por la UC Davis, el primero en bovinos vivos, se obtuvo una reducción aproximadamente del 58 % al utilizar e la dieta solo 1 % de algas marinas.

Más leche y más carne

El profesor de la UC Davis, Ermias Kebreab creció en un país localizado en el este del continente africano en la costa del Mar Rojo, en el cual día a día se enfrenta una lucha contra frecuentes hambrunas y sequías. 

La escasez continúa de carne y leche fue la principal inspiración para centrar su investigación en el ganado bovino, con el objetivo de encontrar métodos mucho más sostenibles de poder aumentar la producción de dichos productos.

El profesor de la UC Davis, Ermias Kebreab, alimenta a una vaca en el campus
El profesor de la UC Davis, Ermias Kebreab, alimenta a una vaca en el campus

Hace más de una década, el profesor Kebreab comenzó a investigar la problemática del metano. Pero su trabajo reciente sobre las algas marinas, en parte se debió, gracias a que en el estado de california en el año 2016 se aprobó la ley SB-1383, la cual exigía disminuir en un 40% las emisiones  de metano de este estado. Lo cual, sobre las empresas ejerció una gran presión en buscar formas más efectivas y asequibles de cumplir el ese objetivo, en gran medida entre los ganaderos y productores de leche. Ya que dicha ley se centra principalmente en el problema relacionado, pero más pequeño, el de reducir el metano generado en el estiércol de los bovinos. Pero disminuir las emisiones en los eructos serviría para cumplir dicho mandato.

Sin embargo, al añadir algas marinas en la ración de los animales se generaba un efecto negativo, debido a que los animales cada día comían menos. Lo cual es un grave problema, ya que si el objetivo es producir más leche o carne  estos deben comer más, Kebreab tenía la sospecha que simplemente se debía a una cuestión de sabor, ya que las algas marinas son muy saladas así que los investigadores para ocultar este problema las mezclaron con melaza.

Aunque en el estudio inicial se usó un alga marina que no era tan potente como las algas rojas que fueron utilizadas en los primeros experimentos realizados en los laboratorios australianos. Kebreab tiene la intención de implementar el uso de esa variedad de alga marina en la prueba de seguimiento y cree que se puede disminuir las emisiones de metano aún más, incluso con una cantidad más baja de algas marinas.

Llegar a la escala

El productor de lubina asiática de cría oceánica con sede en Massachusetts estados unidos “Australis Aquaculture“, en la actualidad está intentando producir ese volumen de algas marinas a través de un proyecto de investigación en Vietnam, denominado  Pastoreo Sostenible (Greener Grazing).

De manera natural, las algas marinas rojas, se desarrollan en su estado salvaje, pero hará falta mucho trabajo por parte del ser humano para poder llegar a producirlas a la escala y velocidad necesarias para poder servir solo una fracción de la industria ganadera mundial.

Huynh Thi Khanh trabajando en el banco de semillas de Greener Grazing.
Huynh Thi Khanh trabajando en el banco de semillas de Greener Grazing.

El fundador de la compañía Greener Grazing, Josh Goldman, explica que hasta la fecha, las algas marinas se están resistiendo a los intentos de ser reproducidas a nivel de laboratorio.

Greener Grazing y sus colaboradores están siguiendo varias vías para resolver este problema. Si lo consiguen, su siguiente paso será tratar de cultivar algas marinas en toda la costa de Vietnam,  Las cuales se colocarían dentro de un tipo de la malla plástica que se utiliza para el cultivo de ostras y se bajarían pocos metros bajo el agua, una profundidad que sea lo suficiente para  proteger las algas marinas de las olas del mar, pero que estén lo suficientemente más cerca del sol para que  el proceso de la fotosíntesis impulse el crecimiento.